• Reducir tamaño de letra

    Reducir tamaño de letra
  • Tamaño de letra original

    Tamaño de letra original
  • Aumentar tamaño de letra

    Aumentar tamaño de letra
  • Imprimir

    Imprimir

Evaluación del HCERES: una estrategia fuerte al servicio de una ambición para el INRA

El INRA fue evaluado en 2015 por un comité internacional del Alto Consejo de Evaluación de la Investigación y de la Educación Superior (HCERES, por sus siglas en francés). El HCERES acaba de publicar el informe final: respalda la estrategia general del Instituto, así como las principales decisiones tomadas en los últimos años. Las recomendaciones formuladas ya están siendo examinadas.

Evaluación HCERES
Actualización: 03/07/2017
Publicación: 12/07/2016

El comité internacional del Alto Consejo de Evaluación de la Investigación y de la Educación Superior (HCERES, por sus siglas en francés) ha reconocido las grandes decisiones tomadas por el Instituto en los últimos años, en un informe final de 40 páginas publicado a finales de junio de 2016. Se trata de la segunda evaluación internacional de la historia del INRA, después de la del 2009. Este proceso, iniciado en julio de 2014 y oficialmente iniciado en noviembre de 2014, vio la luz en 2015 al enviar el INRA a finales de julio al HCERES un informe de autoevaluación, y continuó en octubre con la visita del comité internacional de evaluación, presidido por el Dr. Tim Hall, antiguo responsable de programas de Bioeconomía de la Dirección de Investigación e Innovación de la Comisión Europea. El informe del comité de evaluación, recibido en abril del 2016, fue objeto de debate en el Consejo Científico del Instituto, que formuló una respuesta a finales de mayo. Las principales conclusiones se debatieron en el Consejo de Administración, el 9 de junio de 2016. El documento final, que incluye la respuesta del INRA, se puede descargar en el sitio web del HCERES.

Estrategia de investigación y formación

El INRA ha sido reconocido por el comité como líder mundial en ciencias de la vida y agronomía, mientras que las ciencias ambientales y de la nutrición cobran fuerza. Según el comité, el alineamiento de la estrategia del INRA con la estrategia nacional de investigación y las orientaciones del programa europeo Horizon 2020 es un punto fuerte, al igual que los medios puestos a disposición por el Instituto para llevarlo a cabo nacional y localmente. A nivel nacional, la liberalización de las investigaciones en ocho temáticas prioritarias a través de los metaprogramas ha recibido buenas críticas. A nivel local, la estrategia nacional, que ha tomado forma de identificadores temáticos de cada uno de los 17 centros, ha sido reconocida como un acierto que ofrece a los colaboradores una visibilidad de la continuidad del compromiso del INRA para los colaboradores de sitios web, por ejemplo (IdEX, I-SITE, etc.).
En la siguiente ocasión en que el INRA se fije objetivos, irá más lejos y concretizará su política de participación en la formación y la educación superior, especialmente, con las relaciones con las escuelas doctorales y los másteres. El consejo científico del INRA ha decidido ocuparse de este asunto en un grupo de trabajo creado para dicho efecto.

Colaboraciones y visibilidad internacional

La profesionalidad individual de los investigadores del INRA, que tiene por misión dar apoyo a las políticas públicas e informar a sus colaboradores, fue completada estos últimos años por una capacidad de profesionalidad institucional llevada a cabo por la Delegación de la Profesionalidad, Prospectivas y Estudios. El comité reconoce este movimiento.
El comité también apoya el gesto del INRA de reformar sus modalidades de colaboración y de transferencia para la innovación. Iniciada en 2014 y terminada en 2015, esta reforma interna se inspira en los dispositivos eficaces como los Institutos Carnot o los demostradores preindustriales incluidos en el programa de inversiones de futuro. Desde enero de 2017, la investigación y la innovación se organizarán en «segmentos de innovación» agrupados en unos ámbitos dirigidos por un responsable científico experimentado. El comité también ha identificado como punto fuerte la estrategia europea del INRA, llevada al más alto nivel del Instituto.
Fuera de Europa, las bases de una estrategia internacional abierta están definidas por el proyecto de documento de orientación estratégica para el 2025 #INRA2025, a punto de finalizarse: sus objetivos serán más temáticos que geográficos, con una atención particular al espacio mediterráneo. Se basará en colaboraciones nacionales (Cirad, Agreenium, Universidades) e internacionales, y se apoyará en dispositivos compartidos que habrá que concretizar, y en la experiencia internacional de los investigadores del INRA.

Organización, racionalización y comunicación

La diversidad de las producciones científicas es esencial para un instituto de investigación como el INRA. Para poner en valor sus producciones no académicas, el comité recomienda al INRA comprometerse a realizar su inventariado y en la medida de su impacto. Deberá apoyarse, entre otros, en el archivo institucional ProdINRA y en los trabajos llevados a cabo sobre la comprensión del impacto de la investigación agronómica pública (ver proyecto ASIRPA).
El comité subraya la relativa complejidad de la organización matriz del INRA, al mismo tiempo que indica que, con respecto a la diversidad y el poder de los retos llevados a cabo por el Instituto, esta organización sea probablemente inevitable.
El comité formula algunas recomendaciones en el ámbito del diálogo ciencia-sociedad, que ya alimentan las reflexiones sobre su revisión actual en el Instituto, a cargo del responsable de ciencias en sociedad, designado en julio de 2015 por la dirección para censar, coordinar y estimular las acciones del INRA en la materia.
Por último, el comité subraya la calidad de la comunicación externa del INRA, pero recomienda prestar más atención a la comunicación interna. La puesta en marcha del documento orientativo #INRA2025 será una buena oportunidad para hacerlo gracias a las nuevas herramientas.