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¿Cuál es el papel de los bosques y del sector forestal y maderero franceses en la atenuación del cambio climático?

Este nuevo estudio, restablecido el 27 de junio de 2017, concierne el potencial de los sectores forestales y madereros franceses en la atenuación del cambio climático. El estudio ha sido realizado por el INRA y el Instituto nacional de información geográfica y forestal de Francia (IGN) a petición del Ministerio de Agricultura y Alimentación.

Bosque en el Puerto de Kreuzweg, en Breitenbach, Alsacia © DHÖTE Jean-François
Actualización: 11/08/2017
Publicación: 27/06/2017

«Make our planet great again»… El sector forestal y maderero francés ya contribuye con fuerza a la lucha contra los cambios climáticos que relanzó mediante este eslogan el Presidente francés Emmanuel Macron, el pasado 1 de junio, tras el anuncio del Presidente estadounidense de retirar a su país del acuerdo del clima de París. El estudio, llevado a cabo por el INRA en colaboración con el IGN, se centra en saber cómo el conjunto del sector forestal y maderero podría continuar, o incluso incrementar su contribución, simulando los efectos de varias hipótesis de evolución de aquí al 2050. Estas hipótesis se basan principalmente en modos más o menos activos de gestión de los bosques y en la importancia de las extracciones anuales que se realizan para reforzar el sector y participar en el desarrollo de la bioeconomía. Asimismo, dichas hipótesis se ven sometidas a los efectos del cambio climático así como a distintos azares climáticos como pueden ser las tormentas, los incendios o las invasiones biológicas.

Sea cual sea la hipótesis, el sector forestal y maderero demuestra una capacidad de almacenamiento de carbono que se mantiene fuerte y que podría incluso aumentar. A pesar de limitar en menor medida el almacenamiento de carbono in situ, la intensificación forestal contribuye a este esfuerzo de atenuación al evitar emisiones de gas de efecto invernadero (GEI) gracias al uso de materiales o de energía maderera en lugar de productos competidores procedentes de sectores más emisores de GEI. Por lo tanto, se mejora la resiliencia del sector frente a diversas crisis: clima, incendios, tormentas o invasiones biológicas.        

El sector forestal y maderero considerado en su conjunto

Este estudio contabiliza el carbono almacenado por los bosques y por los productos madereros así como las emisiones evitadas mediante el uso de madera en lugar de materiales competidores o procedentes de energías fósiles, y lo hace para el sector forestal y maderero en su conjunto. Engloba los bosques de la Francia metropolitana disponibles para la producción de madera, las industrias que transforman los productos leñosos y los actores sociales que participan directamente en esta cadena de producción primaria y de transformación.  

Extensificación o intensificación forestal: los desafíos del debate

Tres hipótesis de gestión forestal, cuyos efectos han sido simulados de cara al 2050, se contemplan en este estudio:

  • Una hipótesis de «Extensificación», en la cual se mantendrían los niveles de recolección actuales, lo que disminuiría los índices de extracción, y donde los actores serían los más pasivos frente al cambio climático, y confiarían en las capacidades de adaptación de los bosques;
  • Una hipótesis de «Dinámicas territoriales», en la cual se mantendrían globalmente los índices de extracción actuales, lo que incrementaría la intensificación;
  • Y finalmente una hipótesis de «Intensificación con plan de reforestación», que combinaría el incremento de los índices de extracción de todas las zonas donde esto fuese posible con una política voluntarista de reforestación, cuyo objetivo de sustitución de las poblaciones poco productivas, o que se hallen en déficit silvícola, por nuevas plantaciones más productivas, alcance las 500 000 ha/año durante diez años.    

Sea cual sea la hipótesis, los resultados muestran un probable fortalecimiento del papel del sector forestal y maderero francés en lo que a la atenuación de las emisiones de GEI se refiere, de cara al 2050 (un futuro muy próximo para el bosque). Este papel combina, de manera distinta según las hipótesis, las capacidades de almacenamiento del carbono en el ecosistema forestal y los efectos de sustitución que limitan las emisiones de GEI que posibilita el recurrir a productos madereros. El primer efecto, más favorable a la hipótesis de la «Extensificación», podría sin embargo verse limitado a causa de los efectos del envejecimiento de las poblaciones existentes sobre la productividad global del bosque. El segundo, más favorable a la hipótesis de la «Intensificación», podría acentuarse siempre y cuando la utilización de la madera y los desarrollos tecnológicos diferenciasen, aún mejor que hoy en día, los productos madereros respecto a sus competidores más emisores de GEI, y en cuanto los beneficios del plan de reforestación estuviesen en condiciones de hacerse notar (a partir del 2050).

A estas hipótesis de gestión, el estudio ha añadido una agravación de los efectos del cambio climático que, aunque tengan un impacto considerable en la evolución del recurso, limitarían muy poco el desarrollo de los usos de las producciones madereras, factor que amortiguaría los efectos negativos del almacenamiento de carbono en el ecosistema.    

Por otra parte, puesto que la evolución del clima puede favorecer la aparición de crisis, los científicos han contemplado tres tipos. Los incendios que se produjeran tras un periodo de sequía (llegando a alcanzar las proporciones de la sequía del año 2003) no afectarían a la huella de carbono global del sector a nivel nacional. Las fuertes tormentas (véanse las tormentas Lothar y Martin de 1999) seguidas de una serie de riesgos (ataques de escolítidos a árboles resinosos, incendios…) causarían, al menos temporalmente, una disminución del sumidero de carbono en el bosque que un incremento de las maderas muertas, del almacenamiento de productos madereros y de los efectos de sustitución sólo compensaría parcialmente. Finalmente, se han contemplado varios tipos de invasiones biológicas: invasiones que ataquen a todos los robles, o únicamente al Roble pedunculado, a todos los pinos, o únicamente al Pino marítimo. Las simulaciones evidencian que las invasiones biológicas causan tantos daños como las tormentas, pero durante períodos más largos. Es precisamente este último caso en el que el sector forestal y maderero tendría menos capacidad para compensar.

El hecho es que, sea cual sea la hipótesis (incremento de las temperaturas, tormentas, invasiones biológicas), la capacidad de almacenamiento de carbono del sector de cara al 2050 sigue siendo positiva, máxime considerando que la gestión forestal está en activo.  

         La intensificación forestal preservaría los bosques patrimoniales…

La hipótesis de la «Intensificación» incluye un plan de reforestación de 500 000 ha en diez años, tal y como viene reflejado en un informe del CGAAER (2015). El trabajo se ha centrado sobre todo en un análisis detallado de la viabilidad de semejante política respecto a las superficies forestales que pudieran verse afectadas. También ha permitido identificar las zonas que son a la vez accesibles, poco productivas o que se hallan en déficit silvícola desde un punto de vista económico así como las distintas especies de buena productividad y cuyo stock de semillas estaría disponible en el plazo necesario: se han identificado un decena de especies. Por lo tanto, quedan excluidos a priori los bosques patrimoniales, que por otra parte presentan unas complicaciones considerables en términos de biodiversidad y de ornamentación.  

 …pero requiere cuantiosos esfuerzos colectivos

No obstante, el análisis económico llevado a cabo gracias a la ayuda del modelo FFSM del laboratorio LEF (UMR INRA de Nancy) señala ciertos frenos económicos en el caso de la intensificación contemplada en la tercera hipótesis, e incluso en la segunda. Resulta difícil y costoso en términos de ayudas públicas aumentar los índices de extracción actuales ya que conduciría a fuertes incitaciones tanto para orientar las compras de los consumidores hacia productos procedentes de la madera como para alentar a los propietarios forestales e industriales a la intensificación. A pesar del esfuerzo necesario, los beneficios económicos para el sector podrían ser significativos; consumidores, propietarios y transformadores se beneficiarían pues de estos cambios.    

Superar el horizonte 2050

El estudio del sector forestal y maderero y los cambios climáticos ha empleado el modelo de recurso MARGOT, desarrollado por el IGN, y ha identificado pistas de mejora de estos modelos. El objetivo sería superar el horizonte 2050 y dar así a los gestores forestales una mayor prospectiva para unas actividades que son a largo plazo.

Contacto
Contacto científico:

  • Jean-François Dhôte, INRA
Contacto de prensa:
Antoine Colin, IGN
Contacto Delegación de Asesoramiento científico colectivo, Prospectiva y Estudios :
Bertrand Schmitt, INRA

Los documentos del estudio (en francés):