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Conciencia animal: nuevos conocimientos

¿Los animales pueden experimentar emociones? ¿Tienen una historia de vida? A solicitud de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el INRA abordó estas preguntas al realizar un trabajo de evaluación científica colectiva sobre la conciencia animal. Los resultados se presentaron ante los representantes de los países miembros de la red europea de bienestar animal y de la EFSA el 11 de mayo de 2017 en Parma (Italia).

Evaluación científica colectiva sobre la conciencia animal. © Fotolia
Actualización: 25/01/2018
Publicación: 12/05/2017

El tema de la conciencia tanto humana como animal representa a la vez un debate social y un vasto campo de investigación. En 2009, a solicitud de los ministerios franceses de Agricultura y de Investigación, el INRA ya había llevado a cabo un trabajo de evaluación científica colectiva sobre el dolor animal que había definido el dolor como una cuestión bidimensional: la sensación dolorosa (nocicepción) y la conciencia que interpreta dicha sensación y permite que el individuo reaccione. Este primer trabajo de evaluación se inscribía en el plan de acción resultante de las Rencontres «Animal et Société», una serie de reuniones celebradas en 2008. Pero el tema de las relaciones entre el ser humano y el animal figura desde hace mucho más tiempo en las investigaciones y el dispositivo del INRA, con una dimensión europea gracias a la coordinación de programas de investigación europeos, y también de la ERA-Net Animal Health and Welfare (ANIHWA). Más de 80 científicos del INRA impulsan la red nacional pluridisciplinar «Agri Bien-être animal» (AgriBEA) que asocia investigación, desarrollo y formación. En 2015, el comité consultivo común de ética INRA-CIRAD abordó la cuestión del bienestar de los animales de cría y formuló una serie de recomendaciones que el Instituto adoptó. Basándose en este dispositivo y en el saber hacer de sus investigadores, el INRA analizó la cuestión de la conciencia animal a solicitud de la EFSA movilizando a 17 expertos, de los cuales siete pertenecían a otros institutos de investigación. El trabajo de evaluación sobre la conciencia animal informa y actualiza los conocimientos en un perímetro que el trabajo de evaluación anterior sobre el dolor animal solo había tratado parcialmente.

La conciencia animal constituye un campo de investigación filosófica desde la Antigüedad, antes de convertirse en tema de reflexión para los naturalistas del siglo XIX y, más tarde, de los etologistas y los psicólogos comparativos. Ya en aquel entonces existían trabajos que apuntaban hacia la existencia de una conciencia animal. Posteriormente, la biología y la psicología favorecieron avances conceptuales considerables que establecieron la conciencia como el resultado de procesos cerebrales. Desde enero de 2015, el Código Civil francés reconoce a los animales como «seres sensibles».

Ámbito de investigación multidisciplinar

Al ser sometidos a pruebas cognitivas, los animales presentan un comportamiento que revela la capacidad que tienen para experimentar emociones y reconocer los límites de sus conocimientos, pero también para procesar su pasado y su futuro. El estudio del comportamiento social de los animales y de las relaciones entre el ser humano y el animal permitió completar estos conocimientos al evidenciar formas de conciencia animal que, en ocasiones, presentan elevados niveles de complejidad. La conciencia podría describirse como el producto resultante de la interacción de las distintas capas funcionales de las competencias para percibir, centrar la atención, memorizar, experimentar emociones y evaluar una situación.

Las investigaciones de neurobiología actuales exploran en especial la relación entre un comportamiento y un sustrato o un circuito neuronal. Las estructuras biológicas que posibilitan estas competencias cognitivas están asociadas a un núcleo central que gestiona las reglas implicadas en los ritmos biológicos o la vigilancia y permiten la emergencia de la conciencia. La percepción de un estímulo activa varias de estas estructuras que interactúan para generar interpretaciones e intenciones que se concretan mediante acciones conscientes. Estas respuestas conscientes son más complejas que si solo se tratara de una simple yuxtaposición de reacciones de las distintas estructuras.

En términos de conciencia, los animales presentan aptitudes que varían según la especie a la que pertenecen. Las aptitudes cognitivas que engendran la conciencia podrían ser el resultado de procesos filogenéticos. Asimismo, podrían resultar de convergencias evolutivas en especies no relacionadas filogenéticamente y que, por lo tanto, poseen recursos neuronales diferentes, pero que hacen frente a condicionantes medioambientales similares. Sin embargo, estas hipótesis todavía carecen de una demostración formal.

Dolor animal y sensibilidad

Se puede afirmar que por lo menos los vertebrados cuentan con sistemas nerviosos que tratan conscientemente los procesos de información complejos, y en especial las emociones negativas provocadas por los estímulos propios del dolor (nociceptivos).

Aunque la sensibilidad (capacidad de experimentar sufrimiento o placer) pueda estar presente en los animales, solo ha sido posible inferir contenidos más elaborados en un reducido número de especies entre los que figuran los primates, los córvidos, los roedores y los rumiantes. Estos últimos poseen una memoria autobiográfica –o episódica– y, de este modo, pueden tener deseos y objetivos relacionados con el pasado o con el futuro, resultando todavía más afectados por experiencias aversivas.

Necesidades de investigación

Este trabajo de evaluación multidisciplinar, que analiza un extenso corpus de estudios conductuales, cognitivos y neurobiológicos, tiende a demostrar la existencia de contenidos elaborados de conciencia en las especies estudiadas hasta la fecha. Asimismo, permite identificar nuevas necesidades de investigación. En especial, sería aconsejable ampliar las investigaciones actuales a una mayor variedad de especies animales, elaborar dispositivos experimentales que permitan distinguir mejor el comportamiento consciente del automatismo adquirido, y ahondar el conocimiento del universo mental de los animales de cría. El estudio del desarrollo de formas de conciencia en los animales jóvenes es importante para los animales de cría, que a menudo tienen una vida breve. La manera en que los animales se representan el mundo y evalúan su entorno podría sugerir posibilidades para mejorar su bienestar y la manera en que son tratados. En las especies domésticas también cabe estudiar la naturaleza de las relaciones de los animales con los seres humanos que los crían.

Contacto
Contacto científico:

  • Pierre Le Neindre
Contacto en la Delegación de Asesoramiento Científico, Prospectiva y Estudios :
Muriel Dunier

Documentos de la evaluación científica

Evaluación científica colectiva

Este trabajo de evaluación científica colectiva del INRA se basa en la revisión crítica de la literatura internacional sobre conciencia animal. Un equipo de 17 expertos (de los cuales 10 del INRA) biólogos, especialistas en inteligencia humana y artificial y filósofos estudiaron 659 referencias seleccionadas en la plataforma Web of Science (WOS), de las cuales un 75% proviene de revistas científicas internacionales y un tercio es posterior a 2010. La coordinación corrió a cargo de la Delegación de Asesoramiento Científico, Prospectiva y Estudios del INRA.

¿Y ahora?

Las necesidades de investigación que esta evaluación reveló se están compartiendo con los distintos departamentos de investigación del INRA cuyo objeto de estudio son los animales para que puedan conocerlas e incorporarlas en su dispositivo y sus programas de investigación.

Basándose en su dispositivo de investigación sobre bienestar animal, en 2014 el INRA propuso al Ministerio de Agricultura de Francia la creación de un centro nacional de recursos (CNR) sobre bienestar animal. Dicho centro, presentado en febrero pasado durante el Salón Internacional de la Agricultura, se inaugurará antes de que concluya el presente año. Su dirección corre a cargo del INRA y tendrá como misiones organizar el intercambio de conocimientos con todos los actores implicados en el bienestar animal (criadores y poseedores de animales, veterinarios, investigadores, etc.), difundir los resultados de las investigaciones y de las innovaciones técnicas, brindar un apoyo científico y técnico a todos los actores, y convertirse en un centro de recursos para la formación sobre bienestar y protección animal.