Estudio prospectivo «Agrimonde-Terra» sobre la utilización del suelo y la seguridad alimentaria en el mundo en 2050

Con «Agrimonde-Terra», el INRA y el CIRAD prosiguen sus trabajos publicados en 2011 sobre la seguridad alimentaria mundial para 2050 (Prospectiva «Agrimonde»), analizando en esta ocasión los factores principales que determinan la evolución del uso de la tierra y su relación con la seguridad alimentaria y el clima. En 2050, los suelos deberán poder alimentar a una población mundial estimada en 9 700 millones de habitantes y, a la vez, contribuir a la lucha contra el cambio climático mediante el papel fundamental que desempeñan los bosques

Rizières en terrasse sur la route entre Antsirabe et Miandrivazo (Madagascar). En arrière plan un village agricole typique des hauts plateaux (centre de Madagascar).. © Inra, BOSSENNEC Jean-Marie
Nicole Ladet
Actualización: 12/06/2017
Publicación: 24/06/2016

El estudio prospectivo «Agrimonde-Terra» identifica y cuantifica los principales factores determinantes del cambio en el uso de la tierra en el mundo y su relación con la alimentación y el cambio climático a través de 5 escenarios de evolución contrastados. Las conclusiones de este estudio han sido debatidas en una conferencia internacional organizada el 24 de junio en París.

Cinco escenarios

El estudio presenta dos escenarios tendenciales de consecuencias extremas: por un lado, el escenario «Metropolización», caracterizado por un crecimiento sin límites y una transición alimentaria hacia un mayor número de productos transformados o de origen animal y, por otro, el escenario denominado «Comunidades», que contempla un contexto de crisis recurrentes y de fragmentación regional que lleva a una reducción del crecimiento y al estancamiento —incluso a la caída— del rendimiento de los cultivos, lo que genera incertidumbres respecto al objetivo de garantizar alimentos para toda la población mundial.
 

Entre estos dos extremos, el Comité de expertos internacionales reunido con motivo de la presentación de los resultados del estudio, traza tres escenarios alternativos. El primero, «Dieta saludable» (Healthy), plantea una alimentación sana en términos nutricionales y en cantidades suficientes, que implica una diversificación de la producción agrícola. El escenario «Regionalización» considera que cada región del mundo desarrolla su propia estrategia de «soberanía alimentaria», reduciendo al mínimo sus intercambios comerciales con el exterior. La vuelta al tipo de alimentación tradicional que subyace en este escenario requiere la readaptación de la agricultura regional a este tipo de regímenes alimentarios. El último escenario, llamado «Hogares» (Households), atribuye un importante papel a las cooperativas y a la agricultura familiar. Dicho escenario plantea una gran movilidad entre zonas urbanas y rurales y dietas híbridas situadas entre la alimentación tradicional y la moderna.

Escasas alternativa

Alimentar a la población mundial en cantidad y calidad suficientes, desarrollar sistemas de producción y prácticas agrícolas agroecológicas, y preservar los bosques en un marco de cambio climático suponen unos objetivos difíciles de alcanzar simultáneamente.
Independientemente del escenario, la superficie forestal tiende a disminuir en beneficio de las tierras agrícolas. Esta tensión es máxima en los escenarios de «Metropolización» y «Comunidades». El escenario «Dieta saludable» es el único que podría mantener la superficie forestal y el desarrollo de sistemas agrícolas más sostenibles. También en todos los escenarios,  los intercambios comerciales internacionales son necesarios, incluido en el de «Regionalización», uno de cuyos objetivos es precisamente reducir esos intercambios.
El África Subsahariana, cuya población podría duplicarse para 2050 y cuyos rendimientos agrícolas y aportes calóricos están muy reducidos hoy en día, se encuentra en una situación especialmente tensa. En esta región, los bosques están disminuyendo y la superficie no forestal disponible no es suficiente. Esta misma situación, aunque en menor grado, se vive en la India, mientras que en la región del Norte de África y en Oriente Medio aumenta considerablemente la dependencia de las importaciones agrícolas. Otros países, como Argentina o Brasil, donde prevalecen actualmente los cultivos de renta, están experimentando alteraciones en su economía agrícola con la reorientación de su producción hacia la satisfacción de sus propias necesidades alimentarias.
El escenario de «Dieta saludable» ofrece el tipo de alimentación más beneficiosa para la salud. Con él se reducen las enfermedades relacionadas con la hipernutrición y la subnutrición. El escenario de «Metropolización» muestra la explosión de enfermedades ligadas a una alimentación excesiva, mientras que en el de «Comunidades» aumenta el riesgo de crisis alimentarias. Los resultados de los otros dos escenarios son más ambiguos.

Cumplir todos los objetivos requiere voluntad y coordinación de las políticas públicas

En definitiva, el escenario de «Dieta saludable» es el único que plantea una alimentación que promueve la salud de la población e implica unas prácticas agrícolas y un uso de la tierra respetuoso con el medio ambiente. Con todo, para alcanzar este frágil equilibrio, es necesario contar con políticas públicas sólidas y coordinadas. El reto es lograr construir un sistema de administración mundial para la seguridad alimentaria y el uso del suelo, con vistas a prevenir las crisis alimentarias, el acaparamiento de los suelos y la deforestación, y atenuar los efectos del cambio climático. Esa administración mundial deberá tomar en consideración las especificidades regionales e implicar a instituciones internacionales, gobiernos, sociedad civil, sector industrial, etc. Asimismo, deberá favorecer la transición hacia tipos de alimentación más saludables y variados y reducir a su vez las pérdidas y el despilfarro de alimentos en toda la cadena, desde la producción hasta el consumo. En conjunto, el consumo de productos animales debe disminuir (salvo en África Subsahariana y la India) y dar paso a un mayor consumo de cereales, legumbres, frutas y verduras. Las políticas públicas deberán respaldar esta transición con ayudas, políticas de precios y educación. Además, deberá fomentarse un cambio hacia sistemas de agricultura y ganadería más agroecológicos. El establecimiento de reglas claras para el comercio internacional deberá permitir un acceso estable a la alimentación que tenga en cuenta el medio ambiente. Por último, estas políticas deberán garantizar el acceso seguro a la tierra de todo tipo de agricultura a diferentes escalas geográficas. Para ello, las poblaciones rurales deberán participar en la aplicación de las políticas de desarrollo rural y en la protección de los bienes comunes a nivel nacional y territorial.

Contacto
Contacto científico:

  • (INRA) Chantal Le Mouël et Olivier Mora
  • (CIRAD) Marie de Lattre-Gasquet

Documentos

Acerca de

Un estudio prospectivo

Este estudio prospectivo llevado a cabo por el INRA y el CIRAD ha movilizado a 80 expertos internacionales que han participado en talleres temáticos o en el Comité de Escenarios, así como en un equipo INRA-CIRAD de coordinadores científicos para las distintas temáticas y un comité de orientación.

Dicho estudio se inscribe dentro de la prioridad de investigación sobre seguridad alimentaria mundial a la que se dedica en especial el metaprograma Glofoods del INRA-CIRAD.