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Comité Consultivo Común de Ética INRA-CIRAD-IFREMER. © Fotolia, BEANBOB

Comité Consultivo Común de Ética INRA-CIRAD-IFREMER

Actualización: 14/06/2018
Publicación: 07/04/2016
Palabras clave: CIRAD - ética - IFREMER

Este comité examina las cuestiones éticas que puedan surgir en las investigaciones, llevadas a cabo en Francia y en el extranjero, en los ámbitos de la alimentación, la agricultura, el mar, el medio ambiente y el desarrollo sostenible, en particular los que atañen a la relación entre ciencia y sociedad.

Tras consultar a los consejos de administración del INRA, el CIRAD y el IFREMER, el Comité Consultivo Común de Ética CIRAD-INRA, creado en 2007, se ha ampliado para incluir al IFREMER. El nuevo comenzó a operar el 11 de abril de 2016. Está vinculado a las presidencias de los tres organismos y su misión se centra en la reflexión, el asesoramiento y, en caso de necesidad, la emisión de alertas.

Los miembros del comité son franceses y extranjeros y no pertenecen a ninguna de las tres instituciones; son seleccionados por sus méritos y competencia así como por su interés en torno a las cuestiones éticas de las áreas de trabajo de estas tres instituciones. Desde el pasado 11 de abril, el comité está presidido por Axel Kahn, doctor en Ciencias y Medicina, siendo vicepresidente Michel Badré, del Consejo Económico, Social y Ambiental de Francia.

Referencias

Principios y valores del Comité de Ética INRA-CIRAD-IFREMER
  1. El Comité común de ética considera un valor fundamental el reconocimiento de la dignidad humana. En sus recomendaciones procurará dar una aplicación concreta de ese principio, recurriendo a los derechos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
  2. Más en general, el Comité considera que los valores del conjunto de declaraciones y convenciones que durante décadas han construido las Naciones Unidas y los organismos especializados, como la Unesco, forman parte de su marco de referencia, incluyendo la protección y promoción de las expresiones culturales y la biodiversidad. La aplicación de ese conjunto de declaraciones y convenciones pasa por acuerdos internacionales normativos.
  3. No se deben degradar las condiciones de vida para las generaciones futuras ni hipotecar el futuro de forma irreparable, en particular agotando los recursos naturales o poniendo en peligro los equilibrios naturales. Dicho principio de desarrollo sostenible requiere que el Comité trabaje considerando el largo y muy largo plazo, no solo a corto plazo. Además, el principio de una total reversibilidad parece utópico e impracticable.
  4. El mundo constituye un sistema. Cualquier acción sobre uno de sus elementos tiene repercusiones en otros elementos: en consecuencia, el análisis debe explorar los efectos secundarios e inducidos de una acción y las dinámicas y las estrategias que pueden crear o promover. De esa forma, hay que privilegiar tratar los problemas a escala mundial, sin dejar de garantizar la compatibilidad entre lo global y lo local, y teniendo en cuenta las realidades sobre el terreno.
  5. El Comité considera que la robustez y adaptabilidad de un sistema son elementos positivos. Por ello, incluso en una sociedad abierta, es deseable una cierta autosuficiencia de los sistemas de producción a nivel nacional y regional.
  6. El progreso implica una sociedad abierta a las innovaciones técnicas y sociales, sabiendo que hay que analizar y prever el impacto de tales innovaciones en los estilos de vida, su contribución al desarrollo humano, y velar por una distribución equitativa de los beneficios que pueden aportar.